La euforia musical y el ambiente deportivo coincidieron en Monterrey durante la noche de este domingo, teniendo como escenario el Parque Fundidora. Miles de personas se congregaron en el recinto para presenciar el regreso del astro latino Chayanne, quien, a sus 57 años de edad, demostró que sigue manteniendo la espectacular energía y el ritmo que lo caracterizan a nivel internacional.
El concierto dio inicio formal a las 21:25 horas, justo después de concluir la transmisión del partido entre Australia y Turquía en las pantallas gigantes instaladas en el lugar. El cantante puertorriqueño arribó al escenario principal para ofrecer a la comunidad regiomontana su producción titulada “Bailemos Otra Vez Tour”, el mismo concepto coreográfico y musical que presentó el año pasado durante sus fechas programadas en el Estadio de los Borregos.
Ritmo y entrega absoluta sobre el escenario
Desde las primeras interpretaciones de la noche, el artista se enfocó en ofrecer un espectáculo dinámico, una práctica habitual dentro de sus elaborados shows que combinan complejas rutinas de baile con sus temas más conocidos.
A pesar de que las condiciones climatológicas no derivaron en las lluvias que se tenían pronosticadas para la región, los intensos niveles de humedad ambiental se hicieron notar en la condición física del boricua. A los pocos minutos de haber comenzado la dinámica de baile, el cantante lucía completamente bañado en sudor debido al esfuerzo físico, una situación que manejó con total profesionalismo, manteniendo su característica sonrisa que siempre conquista a quienes lo ven en vivo.
“Buenas noches”, saludó efusivamente el intérprete hacia la audiencia, “qué placer estar aquí en Monterrey, muchas gracias por hacerme partícipe de esta fiesta tan bonita. Estoy aquí invitado, gracias a todos ustedes”.

Un repertorio entre el baile y el romanticismo
El bloque inicial del concierto estuvo cargado de adrenalina gracias a canciones emblemáticas como “Salomé”, “Boom Boom”, “Provócame” y “Caprichosa”, melodías en las que el cantante estuvo respaldado en todo momento por su cuerpo de bailarines profesionales. Posteriormente, el ritmo del evento disminuyó su velocidad para dar paso a una faceta mucho más íntima y romántica, donde destacaron éxitos de catálogo como “El Centro de Mi Corazón”, “Cuidarte el Alma” y “Atado a tu Amor”.
La presencia del boricua generó reacciones de gran emoción y gritos unánimes entre las mujeres asistentes, quienes lanzaron consignas humorísticas alusivas al arraigo generacional del artista al gritarle en repetidas ocasiones “Mi papá, mi papá”.

Una fiesta musical accesible para todos
El evento logró convocar a un público sumamente diverso compuesto por niños, jóvenes y adultos, quienes pudieron acceder a la experiencia de forma libre en el recinto. Los miles de asistentes gozaron el espectáculo con la misma intensidad que quienes han pagado boletos en sus giras comerciales, cuyos accesos suelen oscilar entre los 850 pesos en zona general y superar los dos mil quinientos pesos en las localidades VIP, convirtiendo la noche regiomontana en una verdadera “Fiesta en América”.
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